Yo Confieso…, #13

Yo Confieso…, que hay mucha irresponsabilidad vecinal.

Este fin de semana me ha pasado algo que no he podido pasar por alto y de ahí viene esta entrada que, principalmente, auguro será bastante cortita. Al ser los «Yo Confieso» una especie de recopilación de experiencia personal y opinión, en lugar de guardármelo me he decidido a compartir este artículo con vosotros para que también podáis dar vuestro punto de vista.

Yendo al grano: ¿Tenéis mascotas? En entradas anteriores contesté esta misma cuestión y os presenté a mis dos reinitas, Sarah y Chrisy, y  es que de ellas va esta entrada. Pero no os equivoquéis. No voy a hablaros de cómo Sarah intentó cazar un pájaro la otra tarde, ni tampoco de cómo Chrisy mudó sus dientes de leche…, sino más bien a la negligencia de las personas ajenas al Hogar. Me explico:

Looking for Freedom #3


Anteriormente...


Asfixiado, contemplando el mundo exterior a través de mis barrotes, la rabia guerrera bullía por mis venas incluso en aquellos últimos momentos de libertad. Al no poderlos saborear, la incipiente semilla de la discordia me sacudió desde dentro, siendo esta la que me llevó finalmente a salir de la habitación. Propinando un par de derechazos a los soldados de la guardia personal, apostados a lado y lado de la puerta, la respuesta no se hizo esperar. Pronto, el dolor y la sangre me salpicaron el rostro.

Devolviéndome al interior, apaleado como a un perro, me alcé con porte orgulloso en tanto esa convincente negativa revoloteaba en mi cabeza.

«No me casaré con ella. »

Bleu et Rouge


Ella se mantuvo mirando hacia arriba, incluso pasada la madrugada. Los nervios le revolvían el estómago, sintiendo unas agudas punzadas aquí y allá que la hacían moverse a un lado y otro de la cama. Intentando conciliar el sueño durante las horas venideras,  ni siquiera logró calmar ese impulso cuando decidió levantarse para ir a beber agua: fue una noche horrible, en resumidas cuentas.

Se había pasado más de un mes escuchándola hablar sobre ese día y aunque tuvo la opción de cerrarle la boca, no lo hizo. Scarlet era su mejor amiga desde hacía casi siete años, pero no fue esa excusa la que se impuso para detener algún que otro manotazo indiscreto contra el brazo de su compañera. No. En cierto modo se sentía especial ante el trato que ésta le daba…, ante la importancia con la que Scarlet dotaba a aquel día: un día que como todos los años se repetía y que, para Sapphire, no tenía nada de particular.


❣ Interroga-Mey #5

Hi, hi, Dreamers!

Me ha sorprendido gratamente que aún y poner mi Ask.fm de forma privada (solo para usuarios registrados) siga recibiendo preguntitas…, más incluso que cuando incluía el que anónimos pudiera hacerlo. Servidora está muy contenta con ello, pues además son preguntas que están relacionadas con temas que puedo exponeros aquí, en el « Interroga-Mey », por lo que mato dos pájaros de un tiro: contesto una pregunta, la expongo aquí y se abre el debate.

Pero ahora, ya sin más preámbulos, os expongo la cuestión. Ésta ha sido realizada por “C h r i s” que, como yo, es otro proyecto de escritora en prácticas. ¡Disfrutad!


« ¿Cuándo empezaste a escribir y por qué, monosa? »

❣ Interroga-Mey #4

Hi, hi, Dreamers!

¿Cómo va todo? ¿Qué tal esas vacaciones? Yo he procurado relajarme y sacar el mayor partido a estos días aligerando contenido para el blog, escribiendo en el proyecto y atendiendo otros menesteres no tan interesantes, pero que deben hacerse sí o sí. Pero ahora vamos a lo que vamos:


« Pregunta colectiva y más o menos seria. - ¿Qué crees que te hace “humano/a”? ¿Qué crees que te hace “persona”?» 

Esta pregunta ha sido formulada por una de mis chicas de oro de la blogosfera, la escritora de R.E.L.P. (Os dejo su link por si le queréis curiosear o echar un vistazo a su sitio web ^_^ )
En numerosas ocasiones, me he formulado esta misma cuestión y siempre he terminado dejándolo: no por complejidad, sino por tener en cuenta la consciencia de cada uno.

En términos generales, somos conscientes de nuestro entorno: sabemos qué son unas zapatillas, pero además tenemos en cuenta que si nos las ponemos eso nos da cierta comodidad a la hora de andar. Es de conocimiento global el dato de que todos tenemos nuestras particularidades, ya sean físicas, intelectuales, culturales, morales…, se sabe que poseemos rasgos y pinceladas que nos diferencian entre nosotros más o menos, incluso (y aunque no nos demos cuenta) cada cual tiene su propio olor ¿no? Pero entendiendo la pregunta como lo que nos separa de nuestro lado más primitivo, y por ende lo que nos hace ser personas, creo que podría decirse que gracias a la capacidad de analizar nuestro entorno y ver en él funciones diversas, uno puede considerarse persona. Me explico:

Una mesa de escritorio a simple vista es un mueble sobre el que se pueden colocar diversas cosas; pero luego están los cajones donde se pueden guardar otras, e incluso la propia superficie de la mesa nos podría servir para llegar a algún sitio en alto si nos colocamos en ella. O mirad, algo más complicado: un libro, es un objeto grueso y rectangular que se puede abrir y cerrar y que se coloca en estanterías junto con otros libros; pero gracias a nuestra consciencia, ésta nos indica que dentro del libro hay letras, y que esas letras contienen información y que esa información la podemos emplear en nuestro beneficio.

Eso vendría a ser la explicación biológica y psíquica de lo que se espera de la cuestión; pero ahora tengo otra teoría, y es la de el poder decidir sobre algo, siendo esto lo que también nos hace ser personas. Pese a que somos bastantes millones en el mundo, de manera que muchas de nuestras decisiones se solaparían con la de otros tantos miles de personas por cuestiones de ética, moral etc, es esa toma de decisiones común lo que nos mete dentro de lo que somos realmente.

Por poner un ejemplo, (aunque sea uno muy radical dadas estas fechas), yo estoy bautizada por la iglesia católica, dado que mis padres lo son y así lo decidieron cuando nací. Pero a medida que he ido creciendo me he ido distanciando de la fe católica, dado que no comparto el pensamiento, ni los dogmas ni las creencias del catolicismo (que no del cristianismo, ojo.) ¿Por qué? Por muchas razones. Veía cosas que no me parecían correctas, y una de ellas fue el hecho de ser testigo (con catorce o quince años) de cómo una panda de chavales (acérrimos a la iglesia de mi pueblo) acribillaban a golpes a otro que era homosexual… y sí, de historias por el estilo está lleno el mundo, no solo de cara a temas religiosos, sino a otros muchos.  Obviamente, y para dejarlo claro antes de que me degolléis viva, NO estoy generalizando ni metiendo dentro del mismo saco a todo el mundo: ni todos los católicos harán algo así, ni tampoco estarán del todo de acuerdo con su fe en otros puntos, ni serán tan católicos como dicen ser, ni verán el cielo del mismo color, ni whatever you want. Hablando desde el respeto, este caso de agresiónno hace alusión a toda la iglesia apostólica y romana..., tan solo pongo un ejemplo (el que más me impactó de ver en mi comunidad) de entre muchos que hay y no me gustaría crear una polémica que nazca de esto: PUNTO. 

Y ahora, yendo a lo que íbamos... con esto, y siguiendo la contestación de la pregunta, en mi opinión ser un ser humano es recibir un conocimiento, analizarlo y entonces emplear esa información en tu propio beneficio. Hace eones pasamos de primates a sapiens gracias a nuestra capacidad de preguntarnos el por qué de las cosas, de comunicarnos, de emplear instrumentos… y como una bola de nieve esta se fue haciendo más y más grande, hasta derivar en cuestiones existenciales y que ponen de manifiesto la importancia del Ser. Aunque hoy día seguimos preguntándonos por millones de cosas, creo que lo que me hace persona es que no hay otra persona  – valga la redundancia –  con mi misma consciencia.

Con el ejemplo anterior puse de manifiesto el que me impusieron de nacimiento unas creencias, ¿no?  Y que yo, tras un tiempo, por propia voluntad y basándome en experiencias y un código ético, decidí no seguirlas para buscar mi propio camino. Pues, en esencia, estimo que este término, el de “buscarse uno mismo su camino” es lo que nos determina como personas. 




|| Pero bueno, esto tan solo es la opinión desvariada de una servidora, como ya sabéis: yo no tengo la respuesta universal a semejante pregunta, pero para un debate respetuoso no está mal. Al fin y al cabo, cada uno tendréis vuestras propias respuestas.
Desde luego este tema da para largo, de ahí que haya decidido dedicarle esta entrada, para que vosotros en los comentarios deis vuestro punto de vista.

Recordad que podéis hacerme preguntas directamente por Ask.fm (donde ahora sí es preciso registro) o si lo preferís a través del e-mail (botón rojo en el cartel de las Redes Sociales)|| 

Final Fantasy VII

“El 7 de la Buena Suerte”

Fecha de Salida: 17 de Noviembre, 1997

Desarrollador: Square Co., Ltd

Plataforma: PlayStation, PlayStation 3, PC

Género: RPG

Hi, hi, Dreamers! ¿Cómo va la cosa? Tal y como os comenté en la entrada de Reyes Magos, recibí varios videojuegos a través de la plataforma digital de Steam, por parte de mi pareja. Sin embargo, al tener un portátil la mar de antiguo tan solo he podido jugar a un par de ellos: cosa mala, pues las ganas que tengo de estrenar los de última generación me están corroyendo por dentro. Pero haciendo de tripas corazón, fui positiva y disfruté como una niña de los que sí pude probar, y ejemplo de ello es este gran clásico, tanto criticado como alabado por muchos a lo largo y ancho del mundo: Final Fantasy VII, apodado como la Joya de Square, entre otros muchos títulos.

Looking for Freedom #2


Anteriormente...


Desde lo ocurrido me había mantenido el mayor tiempo posible fuera de la acomodada mansión Harifell, incluso de sus cercanías, tan solo para prevenir encuentros desagradables con esa mujer y también para tomarme mi tiempo y asimilar mis opciones. Coke ya me había ofrecido numerosas vías para alejarme de allí, incluso podía tomarme la libertad de incluir a Hole para llegar juntos hasta un destino, aún incierto; pero no eran más que posibilidades a tener en cuenta.

Arribando a altas horas de la noche, a lomos del maduro corcel de mi difunto padre, lo dejé a buen recaudo en el establo y eché un vistazo a la perrera cercana. No por nada pensé en pasar a dormir con los canes de caza, sin importarme demasiado lo inconfortable de un despertar allí; pero viendo que aún había luz en la mansión, y sabiendo lo que eso significaba, me decidí a hacer de tripas corazón y desechar el no dar la cara en aquella situación.

Decantándome por cargar con las consecuencias, me llevé conmigo al fiel Rufus y entré por la puerta principal, seguido por el gran e imponente can. Al deshacerme de la capa y colgarla, me sorprendió no encontrar a alguien del servicio en la entrada, más al dar un par de pasos para encaminarme a las escaleras, el semiorco maestro de llaves me recibió. Bien peripuesto, a pesar de las horas tan tardías, me indicó que fuera al salón-comedor a la de: "La señora Harifell desea verle":

Looking for Freedom #1


Me levantaba al ver salir a unos de los curanderos, para al momento, volverme a sentar en el poyete, al pie de la estatua, al ver que no decían nada y volvían a entrar tras hacerse con muchas más mantas y sábanas, sacando algunas que chorreaban sangre abundantemente. 

Con el surco y las gotas de la misma en el suelo, la angustia crecía más en mi fuero interno, en tanto el murmullo de las voces al otro lado de la sala se hacía cada vez más evidente. Le quedaban contadas horas, como mucho; pero aún con la tremebunda realidad a la vuelta de la esquina, me afanaba en rezar, casi como si inocentemente creyera alguna  divinidad piadosa pudiera salvarle.

Incorporándome de nuevo vi salir a la arpía, vestida de luto y con ojos llorosos, y en ese instante sentí algo parecido a la lástima y al pesar. Toda la fuerza que solía destilar en malos modos se había esfumado, pareciendo más humana de lo que yo la había visto comportarse conmigo, desde que llegué a aquella casa. Sobrecogida por la inminente pérdida, de nuevo aquella mirada furibunda se cernió sobre mí, deteniéndose junto a sus damas de compañía y los curanderos que ya nada más podían hacer. Ella apretó el pañuelo que sostenía en su diestra, y en sus ojos vi reflejada esa maraña de sentimientos contrariados:

❣ Interroga-Mey #3

Hi, Hi, Dreamers!

¿Qué tal? Últimamente he estado recibiendo toda clase de preguntas por Ask, lo que me agrada bastante, a decir verdad: así puedo seleccionar algunas para esta sección, tal y como es el caso de la cuestión de hoy.

«¿Tienes mascotas?» 

Aún recibirla hace unos días, me esperé a quedar algo despejada de obligaciones para tomar fotografías y revisar sus cartillas veterinarias: así tenía más claro lo que tenía que decir y no, no voy a exponer cuantas vacunas se les ponen ni nada de eso… (xD), lo de las cartillas era para comprobar datos de nacimiento y raza, sobretodo.

Antes que nada, he de aclarar que en mi casa los animales de compañía son responsabilidad de todos (unos más que otros) de este modo, propiamente vendrían a ser de los que compartimos vida con ellos. No obstante, en la actualidad tengo un par que podría decirse son míos, en mayor o menos medida.

Empezando por la más anciana, de seis años, Sarah es una gata siamesa que primeramente fue de mi hermana mayor, pero que al independizarse y no podérsela llevar, terminó quedando a mi cargo. Es un bichito la mar de tranquilo que se estresa mucho con cualquier cambio que se haga en la casa: muebles, visitas, nuevos miembros…, como a cualquiera que le gusten las cosas tal y como están.
Como anécdota  diré que, tras la marcha de mi hermana, Sarah dejó de comer y perdió bastante peso, creo que a causa de una fuerte depresión porque estaba muy unida a ella. De hecho, recuerdo que aunque la mimáramos y consintiéramos siguió igual, hasta que terminó haciéndose a la idea y me tomó a mí como su nueva dueña. En parte, esto se debió a que le marqué una rutina bastante disciplinaria: por la mañana, masaje de tripa y luego un poco de carne en lata; por la tarde, cepillado intensivo y por la noche más carne en lata y un poco de música para relajar los sentidos…, sí, me la gané a base de cebarla con comida. (xD)

Y por último está Chrisy, una pastor alemán de cinco meses, que es la nueva integrante de la familia. Revoltosa, enérgica y  muy cariñosa, incluso con los extraños, aún con su corta edad ha demostrado saber cuál es su casa y cómo defenderla. Territorial y dominante, no se deja amedrentar con facilidad y pese a asustarse, no deja de cumplir su función de perro guardián.

Tal y como he hecho con Sarah comentaré, como dato extra, que a Chrisy no le gusta estar sola. Siendo una cachorrilla, se asustaba de todo con mucha facilidad (incluso de la gravísima voz de mi padre), y acostumbraba a buscar los pies de los demás para esconderse entre ellos hasta caer dormida. Esta práctica la ha ido atenuando con el tiempo; no obstante, cuando debe entrar en su caseta, por la noche, no quiere y termina durmiendo a la intemperie, tan solo para estar cerca de la puerta de la casa y así recibirnos a la mañana siguiente.  (So Cute <3)




|| A lo largo de mi niñez, e incluso antes de que naciera, desde siempre hemos tenido mascotas… ya sea en nuestra casa como en una vieja parcela de la familia: numerosos periquitos, palomos, dos docenas de perros, una de gatos, varias ardillas, hámsters, patos, una mula… ¡incluso llegamos a tener una oveja! En casa no faltaban los animales.

Por ello, siempre he supuesto que me viene desde que era niña el tener una amplia concienciación animal y del medio ambiente. Pero volviendo al tema, en mi familia siempre hemos optado por conservar las mascotas tradicionales: perros para guardar la casa y gatos para los que somos más tranquilitos.

Recordad que podéis hacerme preguntas directamente por Ask.fm, que no precisa de registros; aunque siempre podéis decirme quien sois. ;) ||

Yo Confieso… #12

Yo Confieso…., que ya me aburren los Triángulos Amorosos.


Desde hacía varias semanas que quería hablar sobre ellos y mi total desagrado; pero no fue hasta hace un par que leí diversos artículos en la Blogosfera tocando dicho tema.  Como suelo curiosear por blogs de opinión literaria, (no confundir con blogs de reseñas literarias), he podido leer de todo: los que están a favor, los que están en contra…, de hecho me he permitido pasarme por blogs ingleses que también tienen sus más y sus menos.

No obstante, y basándome en mi propia experiencia, me reafirmo en esta opinión que tengo sobre tal recurso que, a día de hoy, sigue siendo el más popular para captar seguidores. Supongo que por el morbo, o por querer despejar la incógnita de “con quién se quedará al final el protagonista”…, incluso a pesar de que ya se sepa desde un inicio o haya más de un indicio que apunten a la resolución de la cuestión.