Reto “Yo Escribo” – 4ª Pregunta



Hi, hi, Dreamers!


Como le estoy cogiendo el gusto a esto, casi planteándomelo como una especie de entrevista entre amigos para hacerlo más ameno y dinámico, he decidido resolver la última pregunta formulada por “Eleazar writes”, en su reto de “Yo escribo”. ¡Antes de empezar he de decir que, hasta la fecha, es la pregunta más cruel de todas! ¡Hum!
 
Y digo lo de “cruel” en sentido irónico, claro, ya que me es harto difícil separar a todos mis personajes y elegir uno, de entre tantos que he creado a lo largo de los años. A todos y cada uno de ellos les tengo un especial aprecio, ya que han llenado mi vida de aventuras y han crecido junto a mí. En cierto modo, y partiendo desde mi niñez, incluso podría considerarlos como “amigos imaginarios” dada mi timidez y mi nulo éxito en el ámbito socio-escolar.

Por ejemplo, podría citar a Nexa, mi primer y gran personaje: una chica normal que se vio inversa en una guerra de la que nadie sabía nada.

También podría nombrar a Ada, mi elfa oscura sometida por una maquiavélica sociedad de la que deseaba escapar.

E incluso podría contaros acerca de Diva, una hermosa muchacha de edad casadera cuya hermosa voz mantenía velado, a ojos de terceros, su lúgubre pasado.


Incluso podría adelantaros algo de material de mi primera novela. Pero no: no hablaré de ninguna de las protagonistas de la actual portada de mi blog, ni tampoco de los personajes de mi novela en curso. En lugar de eso, mencionaré a una mujer que ya, algunos, han podido descubrir en escritos pasados de este mismo lugar, que es «The Dream To Yggdrasil».  Una mujer que aún haberse mostrado en multitud de lugares, su nombre ha caído en el olvido cuando en mi cabeza, e incluso en algunos de mis sueños, ella impera y es madre ilusoria de algunas de las anteriormente citadas, tanto por su fuerte personalidad como por su esbelto porte.

Agradeciendo a Eleazar por el documento que ha facilitado, será aquí y ahora donde descubriréis de quien hablo; aunque he de añadir que me reservaré algún que otro dato porque, ¿qué gracia tiene saberlo todo de un personaje?
 

Su historia era algo como...

 “La nombraron Caprice Stella Leonardi: Caprice, porque para su padre realmente fue como un capricho tenerla; Stella, porque su madre la concibió como la personificación de la esperanza. 
Nacida en Washington D.C (EEUU), a principios de los ochenta, su madre le enseñó los valores de la música al gozar de una buena posición entre los compositores de su tiempo. Por otro lado su padre, un neurocirujano y psicólogo que impartía clase en la universidad de Johns Hapkins, le exigía el perfeccionismo y la seriedad que él se exigía para sí mismo. 

Años después y con el nacimiento de su hermana menor, Olivia, su padre empezó a cambiar y a llegar bastante más tarde a casa, lo que suponía el pasar más tiempo con su madre y emularla. De hecho, ya empezó a nacer en su pueril mente la idea de querer seguir sus pasos, de convertirse en una gran compositora y de desarrollarse como pianista: un sueño que se fragmentó en mil pedazos aquella noche, una noche que siempre recordaría el resto de su vida. Cuando ella tenía siete años, les escuchó discutir fuertemente, por la noche, siendo testigo de cómo su padre apuñalaba a su madre. Queriendo el mismo destino para ella y para su hermana menor, Stella la protegió y en un arranque de ira atacó a su padre; pero fue un vecino amigo suyo el que sacó de allí a ambas niñas y quien desencadenó la huída del padre de ambas.

Pasando a un orfanato ante la ausencia de familiares, a las pocas semanas fueron adoptadas para las afueras de Bristol, Massachusetts, por una familia de granjeros que no pudieron tener descendencia. Desconfiada, y con el rastro aún caliente de la muerte de su madre, se encerró en sí misma hasta el punto de querer fugarse de allí con su hermana pequeña; no obstante, haciéndose a la idea y otorgando el beneficio de la duda a su nueva familia, terminó entendiendo y aceptando su lugar allí. 

El ambiente propio de la granja formó una personalidad trabajadora y fiel a los valores familiares. De hecho, con el paso de niñez a adolescencia desarrolló cierta hiperactividad que solo pudo paliar con extensas horas de actividades extraescolares durante los diversos cursos y, en verano, con amplios paseos a caballo al disponer de ellos en la hacienda familiar. Todo apuntaba a que había dejado atrás ese turbulento pasado; pero aún sentía cierto resquicio de aprensión a las relaciones amorosas, hasta el punto de negarse a ellas y de alistarse en los Marines, al acabar sus estudios superiores. ¿Con que fin? Con el de convertirse en un férreo pilar para proteger a su hermana de un destino similar al que sufrió su madre, desarrollándose un afán sobreprotector desmedido hacia la pequeña Olivia. 

Para ello, y consciente de su camino, debió mantenerse alejada de ella durante un total de seis años: seis años de preparación, oposiciones, trabajo físico y mental diarios y un sinfín de obstáculos que sobrepasar para llegar a su destino. Aún manteniendo el contacto con llamadas telefónicas, cartas y emails varios, la relación de ambas hermanas se fue resintiendo, siempre bajo la pregunta de «¿Cuándo volverás?». De hecho, Olivia se distanció de sus padres adoptivos y desarrolló una personalidad tímida y algo cerrada.

Tras ese tiempo, y siendo Stella fichada por el FBI a sus 29 años, regresó encontrándose con un panorama bastante cambiado y que distaba enormemente de lo que se esperaba al volver a casa."
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Y hasta aquí os puedo contar, en tanto que no deseo desvelar más datos de ella por la sencilla razón de que este proyecto es el más “maduro” que he desarrollado hasta la fecha. Sé que esto sonará a tópico, que todos sus escritores dirán lo mismo de sus personajes; pero he llegado a sentirla como una persona real. Considero que es el personaje más creíble que he hecho hasta la fecha, un personaje que lo ha pasado mal, que tiene un objetivo que cumplir y que éste se ve truncado por los giros que suele dar la vida a menudo.

Sin embargo, que no pueda contaros como sigue su historia no significa que el artículo se acabe ya. Al fin y al cabo, debo dejaros con la miel en los labios si de verdad merece la pena llevar a cabo el proyecto de la novela...

Stella fue creada, primeramente, para varios foros de rol además de para un proyecto de novela negra que, más tarde, derivó en otro género.

Con unos cuantos retoques aquí y allá, físicamente tomé de referencia a la actriz y modelo estadounidense Liv Tyler, ya que desde siempre la he considerado una modelo muy expresiva a la par que hermosa. De hecho imaginarme a Stella como una mujer de armas tomar, vestida con un traje de camuflaje al estilo militar y sosteniendo una pistola sin que le tiemble el pulso, reafirmó la idea de que  estuviera físicamente caracterizada por dicha actriz.

Pese al trauma infantil que derivó el asesinato de su madre, quise que Stella fuera emotiva…, no en el sentido de echarse a llorar o venirse abajo a la primera de cambio, sino emotiva con respecto a valorar lo que tiene consigo y amarrarse a ello para conservarlo, así como para luchar por ello de manera que nadie lo dañe o estropee… con todo lo bueno y malo que ello conforma, claro. 

Reacia a intimar, es un personaje solitario que prefiere trabajar solo y cargar con todo que aceptar el favor o la ayuda de terceros. Reafirmando su actitud taciturna y parca de palabras, la indómita fachada recelosa que suele mostrar a menudo queda bien camuflada tanto por un físico de rasgos bien definidos, y que tiende a engañar, como por el rastro italiano que corre por sus venas.

Y ahora sí, eso es todo: ¡Espero que hayáis disfrutado y siento no poder revelar más! Sin embargo, y contando con que el destino es caprichoso, a la par que incierto, no me gustaría tener que borrar nada del blog si el proyecto de Stella llega a ver la luz un día de estos.
 
¡Gracias por estar ahí 
y nos leeremos muy pronto!


Mi Pequeño Monstruo


Título: Mi pequeño Monstruo

Género: Manga, Shōjo

Saga: (2 de 2)

Autor: Masami Tsuda

Editorial: Glénat

Páginas: 196 aprox. por tomo

Formato: Tapa blanda (rústica) con sobrecubierta 
Pvp: 7,95 €

Contraportada: 

Nanoha Satsuki es alumna del instituto Yotsuba. Es una chica normal y corriente, que no destaca por sus notas, por su físico ni en los deportes. Si por algo se caracteriza es por su tranquilidad, pero en cuanto ve a Hazuki Tokiwa, un compañero de clase al que llaman "el Príncipe", y su comportamiento narcisista, no puede evitar que le salga de dentro un monstruito con muy mala leche. Hasta que el día de navidad por fin le canta las cuarenta…. ¡la esperada primera entrega de esta particular lucha por el amor!

Reto “Yo Escribo” – 3ª Pregunta



Hi, hi, Dreamers!

Menudo fin de semana más chungo que he tenido, y es que con altibajos apenas he podido centrarme en hacer cosillas para esta semana. Algo más recuperada por fin, tras una noche de espanto, vuelvo para retomar el responder al reto que, como ya sabéis los que vais leyéndome, es organizado por “Eleazar writes” y tiene como fin conectar entre sí a los escritores noveles o que están de camino a serlo, descubrir los blogs de otros y, de paso, divertirnos y conocernos un poco mejor.
En primer lugar tengo que decir que, al contrario que todos los que conozco, yo no dispongo de un espacio para mí sola, sino que desde siempre he tenido que compartir habitación; pero no entendáis habitación como un lugar con cama, armario, etc… (Que también lo he tenido que compartir durante veinte años), sino un cuarto donde trabajar. Desde niña, llamábamos a esta habitación como “NAVE”, y no por tener aspecto de nave espacial ni mucho menos, sino más bien porque era parecido a una nave industrial donde meter trastos así que, en teoría, mi lugar de trabajo vendría siendo como un trastero, apartado de la casa por medio de un patio de unos dos o tres metros.

En esta sala, en un principio, estábamos mi hermana y yo. Aquí hacíamos los deberes, jugábamos y, en cierto modo, toda nuestra vida creativa se desarrollaba entre estas paredes y no entre las de la casa, propiamente dicha. Al independizarse mi hermana, hace unos tres años, la zona derecha (que era suya) pasó a ser mía y la izquierda (que había sido la mía hasta su marcha) fue ocupada por mi hermano menor y mi madre. A pesar de que insistí en que esta fuera mi habitación (ahora sí, con cama, armario… etc) la idea no cuajó y mis padres se negaron en redondo: cosas que pasan. Es por ello que nunca he dispuesto de una sala, despacho, habitación..., un lugar que poder considerar como mío y en la que meterme a crear sin interrupciones, ajena a otros tantos aspectos que me imposibilitan el concentrarme: una habitación  en la que solo estuviera yo. A pesar de que, con los años, ya debería estar inmunizada contra todo lo anterior, no lo estoy…, ni mucho menos, por eso pienso que hasta que no me independice no tendré el espacio que requiere el poder desempeñar, al cien por cien, mi trabajo como escritora.

Si has llegado hasta aquí, te felicito, pues tiendo a enrollarme como una persiana en la presentación de una situación y eso lleva a aburrir a según qué tipo de gente; pero al menos, ya eres consciente de mi nivel de exigencia a la hora de ponerme a escribir. Ahora sí, paso a facilitaros una galería con curiosidades varias, así como de hacer más ameno este artículo:


Aunque el cuarto en sí es más profundo, sólo he sacado la parte donde trabajo intensamente: la zona del escritorio. A groso modo no es gran cosa, y aunque me gustaría tener otro tipo de disposición para con el mismo, es lo que tengo y no me quejo, ya que dentro de lo malo, logra cumplir su función. Previamente a sentarse y escribir, he de aclarar lo esencial:

  • La mesa debe estar libre de polvo.
  • El teclado y las pantallas también deben estar limpios.
  • He de tener agua cerca, de ahí que disponga de varias botellas llenas, para así librarme de tener que levantarme para saciar la sed.
  • Tiene que haber buena iluminación: por la mañana, las cortinas están recogidas para que entre la luz natural y por la noche la del escritorio se enciende y proyecta hacia mi teclado.


Actualmente dispongo de un portátil, en vistas de que el sobremesa que me gustaría tener es bastante caro; no obstante, como no me fio mucho de él, en lugar de almacenar todo en la unidad del propio ordenador (ya de por sí reducida), tengo una unidad extraíble de 500gb donde todo lo que hago queda a buen recaudo. Como veis, junto al portátil hay un segundo monitor y es que con este, que pertenecía a mi antiguo sobremesa, todo me resulta más rápido de hacer. En tanto escribo en la pantalla del portátil, en la segunda puede tener música, carpetas, photoshop u otros documentos abiertos para no tener que ir cambiando, reduciendo ventanas o buscando en la pantalla principal: todo está muy a mano, a decir verdad y me resulta muy cómodo a la hora de ponerme a organizarme el tiempo.


Un detalle de hasta qué punto puedo llegar a ser algo obsesiva con el orden: aquí, algunos de los cuadernos que utilizo para anotar cosillas. Empleando una caja artesanal a modo de archivador, los cuadernos quedan sostenidos por la figura de Sancho Panza (Izda.) y Don Quijote (Dcha.)


Otro detalle, que siempre empleo cuando voy a ponerme a escribir son las barritas de incienso perfumado y la aromaterapia. Ésta práctica la llevo empleando desde los diecinueve y acompañándola, para centrarme en lo que estoy haciendo, también realizo un ejercicio de relajación enfocado a la respiración. Todo lo malo lo echo fuera, de ese modo me mentalizo a escribir y me pongo de meta un número de páginas: siempre una, como mínimo.


¿Os acordáis de que ya comenté que era algo olvidadiza? Pues he aquí un ejemplo de ello. A lo largo del escritorio tengo unas cuantas notas aquí y allá: de los pasos a seguir de mi novela, detalles de los personajes, motes, los nombres de algunos secundarios, ideas que añadir a según qué, localizaciones…etc. Un sinfín de cosas, a decir verdad, y es que el miedo a que se me olvide una gran idea me incita a capturarlas en cualquier papel que vea.

Tal y como os comenté en la primera pregunta del reto, soy una persona muy visual. Tiendo, no solo a decorar las paredes con posters y dibujos para que el ambiente sea más acogedor, sino a que cuando me quedo atascada en alguna parte de un escrito me lanzo de lleno a diseñar, lápiz y goma en mano; a buscar el por qué no avanzo ni visualizo la escena en la que me he quedado. 

De hecho disponiendo de un tablón de corcho, no dudé en colgarlo para  llenarlo de mis diseños personales y así tenerlos a la vista. Del mismo modo, y colocando a su lado una pizarra portátil, también empleo ésta para anotaciones varias; aunque no tan concretas como las que tengo repartidas por el escritorio…, normalmente hacen alusión a detalles del final del proyecto que llevo a cabo en el momento.

Como manías, propiamente dichas, además de la  aromaterapia y de que todo tenga que estar limpio y ordenado, a la hora de escribir algo que se ha vuelto imprescindible para mí es escuchar las pistas de música de mi canal de youtube: todas ellas están adecuadas a diversas situaciones y son muy variadas entre sí, ergo me ofrecen bastante inspiración. Del mismo modo, la música en sí me dota de la capacidad de mimetizarme con lo que estoy escribiendo y de no prestar atención a mi entorno: algo que agradezco cuando, en el trastero que tengo como despacho, no paran de entrar y salir; se escucha el trajín de los vecinos ante la delgadez de las paredes..., entre otras muchas cosas que entorpecen mi capacidad creativa.

Y hasta aquí la tercera pregunta del reto. Aunque sigo yendo con cierto atraso, respecto a los demás, espero poder ponerme al día pronto en vistas de que solo me queda una pregunta por responder y que pertenece a la de esta semana. ¡Espero que hayáis disfrutado!

¡Nos leeremos muy pronto!


Reto “Yo Escribo” – 2ª Pregunta

Hi, hi, Dreamers!

Aunque sigo un pelín liada, no con asuntos del blog, sino con otros de mayor importancia no he podido subir aún las entradas que tengo pensadas para esta semana. Sin embargo, como me siento algo saturada he decidido responder la segunda pregunta en pos de relajarme y seguir con el reto de Eleazar, así como de alcanzar a los demás que se apuntaron y ya tienen resueltas las cuestiones formuladas.



He de decir que empecé a escribir siendo muy niña, y cuando digo “niña” es que realmente comencé mis andadas cuando tenía unos siete u ocho años, escribiendo muy poquita cosa: cuentos, amagos de poemas…, incluso algunas historias donde la conjunción “y” se repetía a momento sí, momento también. Compaginando mi afición con manga & anime, videojuegos RPG y lecturas de Reinos Olvidados, me decantaba de sobremanera por la literatura fantástica, ergo todos mis escritos tenían como elemento principal mujeres guerreras, elfos, dragones, princesas, ladrones…

Hurgando en las carpetas más viejas que tengo, donde los escritos de años pasados se amontonan a la espera de ser reutilizados en algún momento próximo, he hallado uno de mis primeros trabajos creativos. Se trataba de hacer un pequeño libro para la asignatura de lengua, en primaria, donde teníamos que inventarnos una historia que, más tarde, teníamos que leer en clase. Recuerdo con mucho cariño la elaboración del libreto que, a groso modo, no superaba las diez páginas escritas a mano. Y como me encantaban esas actividades, (al menos mucho más que realizar operaciones de matemáticas), volqué toda mi imaginativa en ella.

“La acción se realizaba en Lutio, donde miles de años atrás los dioses castigaron a los hombres abriendo la tierra, destruyendo sus imponentes ciudades y transformando a sus corruptos gobernantes en monstruos que tendrían que vagar por la tierra, sin gozar de razón alguna. A una parte de los inocentes, los que creyeron más justos, se les transformó en dragones que velaran por la seguridad de aquella nueva tierra.

Pasado ese tiempo, y sin pretender volver a alzar ciudades que desafiaran la voluntad de sus dioses, la humanidad vivió recordando su catastrófico pasado al instaurarse en las antiguas ruinas, dispersándose en pequeñas localidades regidas por dos gobernantes. Éstos pertenecían a las dos razas imperantes en Lutio, tratándose siempre de un humano, y un dragón; pero nunca uniéndose entre sí.

Generaciones después, el Rey Rouce fue elegido de entre los humanos para representarlos y, así mismo la Reina Mana, fue escogida de entre los dragones, ¿qué ocurrió luego? Que ambos se compaginaban de un modo especial y terminaron enamorados, hasta el punto de dar a luz a una mestiza de ambos: la primera semidragona. 

Temiendo la posible ira de los dioses, el matrimonio deseó ocultar a su hija los rasgos genéticos heredados de su madre, y junto al pueblo élfico investigaron la posibilidad de crear una poción que así lo consiguiera…; pero los dioses, sabedores de aquella noticia, ya habían tomado las medidas necesarias para encargarse de todo. Por ello, crearon una sombra: una sombra que se cerniría sobre el destino de aquella niña y de todos aquellos que la protegieran, buscando hacerse con el poder que ésta albergaba en su interior.”

Y eso fue todo: podría transcribir el escrito de aquel entonces en lugar de ofrecer este resumen; sin embargo, aunque me pese decirlo, no entiendo la letra que tenía (xD). De hecho, este mismo resumen lo he captado de otro que hice, a posteriori, con una más legible y que trataba acerca de esta misma historia. Aunque ya dije que era un trabajo para primaria, dejé la historia en puntos suspensivos con la idea de continuarla, en vistas de que iba a exceder el límite de páginas que la profesora me pedía, por lo que nunca llegué a cerrarla.

Años más tarde me surgieron más proyectos, unos más elaborados y otros no tanto, así como unos con más páginas y otros con menos; pero tal y como dije en la 1ªpregunta, la figura de los dragones siempre ha estado presente en todos mis escritos: dragones como enemigos, como aliados, mestizos, dragones pequeños y grandes, tatuajes de dragones…, ¡soy una draco-adicta! xD

A pesar de no ser mucho, de no sacarle partido y de mantenerlo oculto por miedo a las posibles recriminaciones (en vista de que tomaba de ejemplo los diseños de personajes de varios mangakas: Ryūsuke Mita, Ryō Mizuno y Yoshihiko Ochi,  que conocí a pronta edad) esta clase de escritos lo mantengo guardado con muchísimo cariño, considerándolos mis inicios: la cuna de la Mey-Su actual, por decirlo de alguna manera.
 
¡Espero que hayáis disfrutado con esto y ahora solo os toca esperar a la siguiente pregunta!

¡Nos leeremos muy pronto!