Autoreflexión 2014

Hi, hi, Dreamers!

El pasado año me tomé mi tiempo para reflexionar acerca de las ventajas y desventajas que había tenido para decir “adiós” a lo que se dejaba atrás y “hola” a lo que tenía que venir. No obstante, en este, con tantas cosas pendientes había tanto por hacer, disfrutar y soñar, que cuando me he venido a dar cuenta, ya era tarde y me he visto sin tiempo para escribir una consabida y extenuante entrada en un excesivo repaso por mis mejores y peores momentos de 2014…: típico mío el alargarme tanto.

Habiendo dejado mucho en el tintero, más allá de la búsqueda de seguidores aquí o en mis redes sociales (algo que llegaba a preocuparme al entrar en comparativos absurdos), he podido comprobar que este blog sigue creciendo pese a mis desapariciones…, así como ante el hecho de no llegar a todo el mundo de la misma manera que a mí. No obstante, y ya habiéndolo dicho en la autoreflexión del pasado año, mi pequeño espacio es solo y exclusivamente para mí y mis gustos, siendo público para todo aquel que quiera acompañarme en mis aventuras y desventuras.

Y aunque no todo han sido risas en este 2014 que se deja  atrás, quisiera agradecer a todos los que me habéis apoyado, tanto directa como indirectamente, por haber estado ahí porque de no estar entonces no os podría desear un feliz y próspero año nuevo. 

¡Empezadlo con buen pie, Dreamers!





Breath of Death VII, The Beginning

En el siglo XXI, el mundo estaba convulsionado por la guerra y una nación desesperada detonó una poderosa arma que acabó con toda vida conocida hasta entonces: la Era de los No-Muertos había comenzado y todo fue bien.

No obstante, el mal invadió sus tierras y ahora son cuatro los héroes que deben alzarse desde la tumba para combatirlo: Dem, el Caballero Esqueleto; Sara, la historiadora fantasma; Lita, la vampiresa amante de la tecnología antigua, y Erik, el príncipe zombie.

Juntos deberán embarcarse en una épica aventura, viajando a lo largo del ancho mundo en busca de los secretos del pasado. Pero no será fácil, pues las fuerzas del mal se les opondrán, encontrándose con la mismísima muerte.

Fecha de Salida: 13 de Julio, 2011

Desarrollador: Zeboyd Games


Plataforma: PC, Xbox


Género: JRPG, Indie, Retro  


Hi, hi Dreamers! Entre las clases, los exámenes, los trabajos, la familia, los amigos y otros tantos deberes que una debe cumplir…, no he tenido tiempo para absolutamente nada. ¡Ni siquiera de disfrutar de un fin de semana de paz y tranquilidad! No obstante, a la espera de las vacaciones, he aprovechado  para adelantar faena y dedicar unos minutillos a sacar adelante el blog antes de volver a empezar. 

Este 2014 he escrito un total de 88 entradas, siendo esta la 89 respectivamente y aunque me hubiera gustado llegar a la número 100 como mínimo, no me he visto con el suficiente tiempo libre como para dedicarme al pequeño rincón. Sin embargo, ahora que estoy aquí, voy a hablaros no del número de entradas, ni de mis tonterías y paranoias mentales, sino de este videojuego, cuya historia habla por sí sola. 

¡Dentro trailer!

Freaks Squeele #3

Xiong Mao, Chance y Sombra de Lobo vuelven a la aventura en este tercer tomo que representa aún parte de su segundo año en la F.E.A.H de París, la Facultad de Estudios Académicos Heroicos. En esta entrega, y tras descubrir que realmente su universidad representa el factor antagónico de cara al resto de la sociedad, nuestros héroes se verán envueltos en una épica lucha y será Chance, la divertida y alocada súcubo, quien deberá librarla por sí sola para limpiar el nombre de su universidad. Por cierto, ¿os había dicho que Chance es nula en lo que respecta al combate? ¡Le toca entrenar duro mientras Xiong Mao y Sombra de Lobo encuentran el modo de fabricarle un arma a su medida!


Título: Freaks Squeele

Género: Manga

Saga: (3 de 7 aprox. – Serie Abierta)

Autor: Florent Maudoux

Editorial: Dibbuks

Páginas: 148 aprox.

Formato: (Plasta blanda) Blanco y Negro / Color 

Pvp: 15.00 €


 Contraportada

Esta noche podréis asistir
a un encuentro increíble:

Un combate antagónico
entre dos universidades de héroes
representadas por sendos campeones.
¡Superpoderes divinos contra
Potencia demoníaca!

¡Que empiece el espectáculo!

Xiong Mao, Chance y Sombra de Lobo vuelven a la aventura en este tercer tomo que representa aún parte de su segundo año en la F.E.A.H de París, la Facultad de Estudios Académicos Heroicos. En esta entrega, y tras descubrir que realmente su universidad representa el factor antagónico de cara a la sociedad, nuestros héroes se verán envueltos en una épica lucha y será Chance, la divertida y alocada súcubo, la que deberá librarla por sí sola para limpiar el nombre de su universidad. Por cierto, ¿os había dicho que Chance es nula en lo que respecta a luchar?

(Haz clic para ampliar)
Durante meses, la súcubo deberá aplicarse a fondo y entrenar debidamente con ayuda de sus amigos. ¿Su objetivo? Superar en una batalla de “uno contra uno” al poderoso Ángel San Justo de la academia contraria para superhéroes, la academia Saint-Ange.

Sin embargo, mientras Chance pasa entrenándose en el arte de la esgrima para vencer a su rival, sus compañeros se embarcarán en un viaje a las profundidades de la tierra. Cruzando una dimensión donde el tiempo transcurre con más lentitud,  Xiong Mao y Sombra de Lobo deben buscar un mineral resistente, rápido y ligero con el que poder forjar un estoque para la batalla final…


Hi, hi, Dreamers! ¿Qué tal lo lleváis? Y por aquí, dispuesta para continuar con estas “mini-reseñas” de Freaks Squeele que, por si no habíais oído hablar de esta saga ya podéis pinchar aquí y aquí para los números anteriores.  

Sin más espera, vamos con lo que me ha parecido esta 3ª entrega y, por supuesto,  evitando posibles spoilers, (ya me conocéis) por si os decidís a haceros con esta magnífica (aunque muy cara) saga. ¡Espero que la disfrutéis!

Más allá de aburriros con lo mismo acerca del estilo del dibujo, la técnica o cualquier otro dato poco relevante para el lector habitual, (pues os dejo suficientes capturas como para que podáis juzgar por vosotros mismos la calidad artística de esta saga) vamos directamente a lo que se ha ganado el sobresaliente: la historia.


Como veréis de las anteriores reseñas, un buen dibujo te entra por los ojos; pero es la narrativa lo que te mantiene enganchado, a la espera de los siguientes números para devorarlos sin tregua, uno tras otro. Pues bien, manteniéndose en la misma línea que sus antecesores en lo referente a esto, a partir de este número se marca una clara diferencia. 


A pesar de mantenerse ese toque de humor inherente de Maudoux (especialmente en las partes del entrenamiento de Chance), de aquí en adelante el pasado de nuestros personajes vuelve a sus mentes haciendo que parezcan más misteriosos, atractivos a nivel psicológico y, sobre todo, mucho más reales. Sus claroscuros, las dudas que asaltan sus pensamientos, el que cada uno deba seguir un camino interior distinto…, hacen de este número uno especial y bien trabajado.

Una vez hecha la toma de contacto con los dos números anteriores, en este Florent Maudoux nos desvelará nuevos secretos y no solo de nuestros tres protagonistas, sino de los personajes que conviven con ellos en la F.E.A.H. y que nos dejarán sin habla, entre otras sorpresas... unas esperadas y otras no tanto. Así pues, entre sus páginas descubriremos, siempre con una visión progresista y amena, la evolución de todos los personajes que ya estuvo marcada desde el principio de la historia y que ahondarán nuestras ganas de querer saber más, así como el cómo terminará todo. No obstante, tratándose de Chance, Xiong Mao y Sombra de Lobo..., ¿qué podéis esperar?

Por ejemplo, durante el entrenamiento de Chance veremos con ojos afectuosos al misterioso profesor de derecho, Funeral, quien ejerce de instructor de esgrima de una manera un tanto particular. (¡Ya era hora, leñe!) Mientras, por otro lado, la relación entre Sombra de Lobo y Xiong Mao se va estrechando; aunque no tan idílicamente como se hace crear desde el principio, siendo una pareja complicada y difícil de encajar por sus muchas diferencias.


Y ya, me temo que sin poder decir mucho más por miedo a desvelar puntos clave de la trama, a este número le doy una nota personal de 5/5. Gracias al equilibrio entre sus partes, he de reconocer que este ha sido el número que más me ha gustado de los leídos por haber sabido medir entre cuando hacer gracias y cuando mostrar esas partes melancólicas y serias que nos acercan más a los personajes hasta lograr el por qué actúan del modo en que actúan.

 Disculpadme si en este número no he querido decir mucho; pero prefiero que me quede una entrada corta a decir más de cuenta, desvele algún dato importante y que no queráis saber nada de esta magnífica obra maestra. (¡Y me he tenido que contener, y mucho, para no hablar de cosillas variar >_<!)


Espero que muy pronto pueda 

reseñar el siguiente número… 
¿qué os ha parecido esta reseña? 
¿Os interesa haceros con esta saga? 
¿Alguno de vosotros le ha echado ya el ojo?



Yo confieso… #18

Yo Confieso…, que no se me da bien trabajar en equipo.

Durante los años, especialmente en periodo estudiantil, he tenido que cooperar en innumerables trabajos con otras personas cuyo desenlace conllevó catastróficas consecuencias: malas notas, irresponsabilidad por parte de alguno de los miembros del grupo, falta de interés... resultando, por tanto, para nada agradable, a la par que poco fructífera dichas experiencias.

Arrastrándolas hasta el presente, obviamente reconozco la finalidad de realizar este tipo de actividades pues, de cara al mundo profesional, ningún puesto de trabajo está exento de mantener el contacto con otras personas. Ni siquiera el trabajo de escritor. Saber organizarse, tener claros los objetivos, estar comprometido con la causa por la que se lucha…, en fin, trabajar en equipo es necesario para la convivencia humana a cualquier nivel y soy consciente de ello.

To the Moon

La Dr. Rosalene y el Dr. Watts tienen un trabajo la mar de peculiar: ellos otorgan a la gente que les contrata una nueva oportunidad de vivir, deshaciendo todo el camino recorrido hasta el principio… pero solo en las cabezas de sus pacientes.
Debido a la gravedad de esta operación, la nueva vida que se produce en sus mentes se convierte en lo último que los pacientes recuerdan antes de dar su último aliento.
Esta historia en particular sigue su intento de cumplir el sueño de un hombre, cuyo último deseo ir a la luna.


Fecha de Salida: 1 de Noviembre, 2011

Desarrollador: Freebird Games

Plataforma: PC

Género: Aventura, Indie 


Hi, hi Dreamers! ¡Cuánto tiempo sin actualizar! Pero entre las clases, los exámenes, los trabajos, la familia, los amigos y otros tantos deberes que una debe cumplir…, no he tenido tiempo para absolutamente nada. ¡Ni siquiera de disfrutar de un fin de semana de paz y tranquilidad! No obstante, a la espera de las vacaciones, he aprovechado  para adelantar faena y dedicar unos minutillos a sacar adelante el blog.

Este 2014 he escrito un total de 82 entradas, siendo esta la 83 respectivamente y aunque me hubiera gustado llegar a la número 100, no me he visto con el suficiente tiempo libre como para dedicarme al pequeño rincón. Sin embargo, ahora que estoy aquí, voy a hablaros no del número de entradas, ni de mis tonterías y paranoias mentales, sino de este videojuego, cuya historia habla por sí sola. ¡Dentro trailer!

Feliz Navidad, 2014

Hi, hi, everyone! ¿Qué tal estáis, dreamers? 

¡Por fin libre! ¡Por fin! ¡Después de tanto tiempo sin escribir, dibujar, “gamear” ni pasarme por aquí, ya estoy de vuelta! Sin embargo, para los que me seguís por twitter, supongo, no me habréis echado nada de menos ante mis mensajitos esporádicos con los que os bombardeé durante mi primer trimestre. Pero fuera por una cosa u otra, estas vacaciones ya están aquí y las estoy disfrutando como una enana.

Gracias a mis buenas notas, mi pronóstico para 2015/2016 en el ciclo superior que estoy llevando a cabo pinta interesante, a la par que resulta todo un desafío para quien no se ha considerado una gran estudiante en toda su trayectoria escolar. Y aunque me gustaría añadir que mis vacaciones están siendo las mejores del mundo, no todo el monte es orégano y parece que cuando una cosa va bien, otras van fatal…: ley de vida, supongo. Por ello está en mi mano no desfallecer ante tanta acritud, pensando que esta situación no durará demasiado más: ante la adversidad, la actitud positiva es la mejor arma a afilar.

Dentro de esta pecera en la que me encuentro, compartiendo mi aire con otros tantos peces malhumorados, agradezco la compañía de la persona más cariñosa, encantadora e inteligente que tengo conmigo desde hace ya varios años y con la que, felizmente, me hallo comprometida, y es que él lleva adelantándose a estas fechas desde el mes de Noviembre. Con cada aprobado, me brindaba su apoyo; con cada tropiezo, ahí estaba para auparme; y con cada lágrima derramada, lograba hacerme sonreír…, porque lo malo no era tan malo estando él a mi lado. Pero yendo al kit de la cuestión, resulta que mi pareja se lleva adelantando a estas fechas y no solo me ha alentado con sueños y expectativas a cumplir durante el 2015, (¡quiero que llegue ya verano! >_<) sino que además me ha llenado de caprichos gamer, que poder disfrutar durante estas vacaciones…, lo que conllevará a sus pertinentes reseñas una vez los disfrute plenamente:
Por todo eso, por estar a mi lado, por apoyarme cuando más lo necesitaba y por lo que vendrá en el futuro, un especial Feliz Navidad a esa personita que me espera en BCN y, para todos los demás… ¡un saludín y felices fiestas a vosotros también!

PD: Además, como un detallito personal, este año cuatro personas han sido escogidas para recibir un “christmas card” de mi parte. ¡Así pues, los dreamers seleccionados pasen por caja para recogerlos! ¡Tan solo pinchad en vuestro nombre! ¡La contraseña del archivo os la mando por twitter!

1. Eleazar, del Blog Eleazar Writes

Yo confieso… #17

Yo Confieso…, que nunca he sido una gran estudiante.

¡Y sí! ¡Es verdad! Cualquiera que me haya conocido personalmente lo sabrá de sobra y es que desde niña detestaba perder mi tiempo ante los libros de texto.

No sé si a vosotros también os ha pasado o si erais conscientes de que estudiar era algo necesario para ser alguien, pero a los niños que no sentíamos predilección por el estudio siempre éramos a los que más azuzaban para que se pusieron a ello de un modo u otro.
Para dicha tarea, normalmente, suelen ser los padres quienes suelten la clásica charla a modo motivacional: que si es por tu futuro, que si hasta para ser barrendero tienes que tener unos estudios básicos, que si pierdes el tiempo, que si nosotros no tuvimos las opciones que tenéis ahora… y un interminable y consecutivo bla, bla, bla que, obviamente, buscaba el que los hijos fueran más cultos de lo que fueron o serían ellos antes de morir.

August's Water in October

Despertó como cada mañana. Abrió los ojos y parpadeó un par de veces, para luego removerse entre las sábanas y mantas con amago de querer seguir allí, calentita y segura entre almohadones. Realmente, tenía la sensación de haber repetido aquel mismo proceder en otras ocasiones; pero no era así.

Fuera, la lluvia se precipitaba contra la ventana en un ronroneo que invitaba de nuevo a volver al país de los sueños. De hecho, y pese a que la luz del amanecer se filtraba a través de las cortinas, ella no tenía pensamiento alguno de levantarse aún. «¿Para qué?» Pensó. «¿Para limpiar? ¿Para agobiarme? ¿Para respirar sin tenerle a mi lado?» Se hizo un ovillo, cubriéndose con la sábana hasta las orejas y cual oruga, preparada para su consabida mutación, cerró los ojos un instante.

Sin lugar a dudas, aquella mañana no tenía la menor prisa. Suficiente ajetreada se había vuelto su vida, en los últimos meses, como para andarse con remilgos. Además, ¿desde cuándo se había vuelto tan tiquismiquis? ¿Cuándo fue la última vez que se permitió dormir hasta el mediodía? ¿Pero acaso esto último había sido posible en un pasado cercano? No. Imposible. Desde siempre se había levantado con un solo y primigenio propósito: limpiar lo que le pertenecía en la casa, para entonces sentarse y desayunar con tranquilidad, tal y como siempre había hecho y no había más.

Pero entonces, ¿qué sentía como diferente? ¿Qué había cambiado como para que ella no brincara de la cama para ponerse manos a la obra? Se detuvo  a pensar. Porque, desde luego no se sentía tan agobiada como de costumbre: ni percibía en sí misma esa ansiedad que le dificultaba a veces el respirar, ni tampoco estaba predispuesta a esa rutina tan angustiosa y de la que deseaba huir por todos los medios.

Inspiró y apartó la pesadez de la colcha. Algo no iba bien…, o quizás iba demasiado bien: cosa que no cuadraba con el ambiente que se respiraba con asiduidad en su casa. Desperezándose, abrió la puerta, se asomó al pasillo y de ahí a las escaleras. Silencio. Y en mitad de aquel sosiego, su voz ronca se atrevió a alzarse en un interrogante que no encontró respuesta. La lluvia continuaba cayendo fuera.

Era del todo insólito y esa extraña sensación, entre nerviosismo y expectación que le subió por la espalda, reafirmaban el supuesto. Sin embargo, y aún cuando descendió por los fríos peldaños de mármol, no fue hasta que pasó la mano por la barandilla de madera cuando se dio de que aquella no era su casa. Las escaleras, que se retorcían en un descansillo cuasi perfecto,  daban a un hall pequeño y elegante, con una puerta a la derecha, otra al pie de la escalera, una tercera de madera gruesa marcando una entrada al exterior y, frente a esta última, una doble acristalada y flanqueada por un par de escudos de armas. Conociendo aquella morada, de inmediato se precipitó hacia la puerta doble y deslizó la derecha hacia su lado: todo estaba igual que siempre. El comedor amplio y familiar con las sillas de madera oscura; el salón en el lateral derecho, rodeando los sillones una pequeña televisión; los ventanales de frente y cubiertos por blancas cortinas; los diferentes oleos y pinturas adornando las paredes. Perfecto, tal y como lo recordaba de la última vez.

Entonces, movida por el instinto, le buscó. Subió escaleras, irrumpió en habitaciones, las volvió a bajar, abrió puertas y las cerró con obcecación…, y ni rastro. Un sueño vano y sin respuesta: un sueño del que su mente se valía para burlarse de ella. Pero apoyada contra el cristal de la ventana, de una cualquiera, cerró los ojos desalentada y suspiró. Dejando que su aliento empañara la superficie, apretó los párpados y deseó gritar, culparle de algo…, de lo que fuese; pero no hizo falta mucho, pues el simple deseo de tenerlo a su lado, bastó para que se cumpliera.

- Te mueres por salir.
Aseveró él, perdiendo su pupila en la de ella como si el que estuviera allí delante no fuera un dato importante; como si nada lo fuera en aquel universo suyo donde el tiempo no era tiempo.
- Me muero por volver a aquel momento. – Confesó ella, aguantándose las ganas de llorar.

¿Cuántos años habían pasado desde entonces? ¿Cuántos veranos e inviernos vividos, él en un extremo y ella en otro? Solo tenían recuerdos, unos mejores y otros peores, pero recuerdos al fin y al cabo. Y aunque él no tenía porqué preguntarle acerca del mejor, sabía a cual se refirió; cuál deseaba revivir ella una y otra vez…

Al instante, ella sonrió al verse allí mismo de nuevo. Bajo aquel manto frenético de agua, en mitad de una calle inclinada e imposible de ascender y perdida en mitad del pueblo de las cien fuentes. Bañados por esa insistente lluvia veraniega, llevando exactamente la misma ropa de aquella tarde años atrás, tan solo les creó recrearse en el momento de dicho recuerdo; en el humedo beso bajo los árboles dorados. 
Porque lo que hizo de aquello algo único, no fue  la lluvia, ni tampoco la ausencia de llevar paraguas, ni mucho menos el cansancio y apremio por llegar a casa para ponerse a cubierto. No. Fue, simplemente, las risas joviales y la total despreocupación. El dejarse empapar. Porque mientras ella le tuviera a él, y él a ella, poco importaba cuán diluvio cayese sobre ambos.

Yo confieso… #16

Yo Confieso…,  que a veces me gustaría echar a cantar.

Así de simple. Ya sea en clase, en mitad de la calle o en casa, el deseo repentino de tomar aire y entonar alguna cancioncilla que ha venido a mi mente me embriaga por completo. De hecho, llego hasta el extremo de  tener que amarrar la lengua al paladar para evitar que los demás piensen el que me falte un tornillo. 

Sentirse feliz, querer celebrar algo…, todo tiene sus límites de cara a los demás pues, ¿a cuántos habéis visto cantar por la calle, simulando estar en un musical, sin recibir una mirada de extrañeza o cambiarse de acera? Pocos serían los que no pensaran en que algo no va bien en la cabeza de dicha persona…, y muchos menos quienes acompañasen al implicado en su cantilena.

Yo Confieso… #15

Yo Confieso…, que no soy de beber alcohol.



Desde un tiempo hasta nuestros días, el acto de beber en compañía se ha convertido en algo trascendental para nuestras sociedad: el brindis en una boda, una comida empresarial, la degustación de vinos, una salida con los colegas, las botellonas tras un concierto… y todo ello se toma como algo natural. ¡Incluso como un medio para ampliar nuestra tableta de contactos más allá de nuestro ambiente habitual!

Al ser una droga mayoritariamente legal en casi todo el mundo se le resta bastante importancia cuando, por ejemplo, se la compara con la cocaína o la heroína. No obstante, para mí (y aquí entramos en temas de opinión) es lo mismo y por tal razón no consumo, lo que me lleva a ser conocida socialmente como una paria o un bicho raro.
(Deviantart©Khoale1989)
Recientemente he vuelto a los estudios para cursar unos superiores y mis compañeros, mayores que yo unos y menores otros, comparten el gusto de beber: gusto que respeto, todo sea dicho, porque todos tenemos nuestros muchos vicios. No obstante, en la callada y escrupulosa observación de mi proceder durante las horas lectivas, cuando hablan sobre fiestas y quedadas en los que el alcohol es parte de la fiesta no puedo evitar sentirme un poco aislada, al margen del grupo.

Pero no me entendáis mal: no es que no haya bebido alcohol en toda mi vida, al contrario. En ocasiones señaladas (Año Nuevo, bautizos, bodas, entierros, cumpleaños…) suelo tomar una copa de vino dulce, un vaso de whisky, anís o uno de ron con cola mientras me hago con unos aperitivos o cuando estoy con la propia comida. Incluso, recuerdo una ocasión en la que fui  a un restaurante japonés y tomé sake, junto con los que me acompañaban, para degustarlo y… en fin. En resumidas cuentas: no soy una entendida, pero sé más o menos lo que lleva cada bebida alcohólica.

Sin embargo, al estudiar los inconvenientes de tomar alcohol (y sobretodo viéndolo personalmente en el comportamiento de quienes me han rodeado y me rodean), en el 97% de mi día a día (y siendo el 3% las excepciones mencionadas con anterioridad) prefiero acompañar las comidas con agua o, si se tercia, con algún refresco tanto por temas de salud, como por estabilidad emocional.


No voy a soltar una parrafada de lo que esto significa ni tampoco a mencionar nada relativo a pros y contras, pues hay mucha información en la red como para que cada cual se cree su propia idea. Tan solo diré que son muchos los que se sumergen en la bebida por formar parte de esa integración social, por evadirse de sus problemas, por el simple gusto de beber o por cuantas razones más se os puedan ocurrir y que yo, en mi corta experiencia, ya decidí hace algún tiempo que no quiero formar parte de ese colectivo.

Sé que en ocasiones me sentiré sola cuando mis compañeros empiecen a comentar sus idas y venidas en torno a sus muchos momentos de embriaguez. No obstante, conociéndome como me conozco (que al fin y al cabo “yo soy muy mía”), estimo que yo no necesito el alcohol ni para reírme más, ni para ser sincera, ni para socializar, ni para ampliar mi lista de contactos. Para algunos pareceré sosa, estrecha de mente, una aguafiestas que no sabe divertirse…, pero ese no es mi problema y, desde luego, emborracharse hasta el punto de no recordar nada no llega a rozar siquiera mi concepto “diversión”. Aunque claro,  tal y como dije anteriormente, cada cual tiene sus vicios y tanto leer hasta la madrugada como jugar a videojuegos doce horas seguidas tampoco es que sea un comportamiento muy sano…

¿Y vosotros qué? ¿Soléis beber mucho, poco, lo justo…?
¡Dejadme vuestras respuestas en los comentarios!