Momento de Inspiración Compartido II

"Mar Amargo"

Tiphareth:  Cariño, ¿cuántas lágrimas tendremos que derramar para crear un océano de tristeza entre nuestras Tierras al no vernos, ni rozar nuestros dedos?

Âmon: Piensa en que, cuando cerramos los ojos,
tus pies flotan envueltos en la fragancia de tu cariño,
alcanzando las alas que nos facilita el sueño:
un sueño en el que nosotros estamos el uno al otro.


Tiphareth:  Y volando ambos,
por un cielo estrellado perdernos,
acariciar nuestros cuerpos y, sentirnos amantes...
para cuando abramos los ojos,
mirar ese mar amargo, repirar su sal...
y saber que nada ha sido en vano.

Âmon:  Piensa eYo no voy a ceder jamás.
Mientras que tu eres el optimismo,
la voluntad, la disciplina y el hierro.
Yo seré tu corazón.
Ambos, juramos y, con esta promesa digo:
"Por el amor que te profeso, nunca caeré"n que, cuando cerramos los ojos,
tus pies flotan envueltos en la fragancia de tu cariño,
alcanzando las alas que nos facilita el sueño:
un sueño en el que nosotros estamos el uno al otro.

Poema XVIII

"In this Morning..."

Irrumpir en su habitación,
tomar su rostro.
Sentir sus labios rozar los míos, de forma suave;
Pero pasional, lleno de calidez y rebosantes de amor.


Dejar que nuestras manos se acaricien mutuamente;
en pos de un punto sin retorno, perdidos ambos,
entre amplias y extensas llanuras de seda fina.


Y mirando a los ojos de ese caballo azorado,
cual amazona, capaz de montarlo,
sin necesidad de silla ni espuelas,
enredar mis dedos en las fuertes crines
y alzar mi voz junto a la suya.


Entrecerrando los ojos,
sintiéndose una dichosa entre brazos,
que aprisionan un cuerpo débil y frágil,
continuar susurrando palabras de amor a quien es mi Sol.


Pero amor, no compares
nuestros pasos,
nuestros sucesos
y nuestras esperanzas.
No las compares con nada,
pues el destino logrará
que pervivan por siempre,
al igual que ha permitido
que llegásemos hasta aquí,
más no hay que desistir al ver el largo camino a seguir.


Dos años y siete meses juntos.
Compartiendo muestras almas y cuerpos,
nuestros ojos y miradas,
nuestras manos y abrazos,
nuestros labios y besos.


Pues como la Luna
no puede vivir sin el Sol.
Yo no puedo sin ti,
lucero de amor.